Los revestimientos antigrietas cubren las fisuras y previenen su aparición
La fachada es el principal elemento de protección de una vivienda. Las condiciones del interior dependen del estado en que se encuentre el exterior. Por ello, un buen mantenimiento de la fachada es fundamental. Fisuras y grietas son sus enemigos habituales. No hay que dejarlas extenderse. Además, su eliminación y prevención es sencilla.
Los movimientos, principalmente contracciones, que puede experimentar una fachada debido a los cambios de temperatura u otras condiciones climatológicas facilitan la aparición de estas hendiduras. Los revestimientos antigrietas se encargan de subsanarlo y evitar que ocurra de nuevo en el futuro. Algunos revestimientos permiten cubrir primero las grietas que se hayan formado y alisar así la fachada. De esta manera, preparan la superficie para su posterior pintado.



