La mezcla de sus componentes da lugar a un material aireado o gaseoso, más liviano que el hormigón tradicional
Aunque el hormigón se considera tradicionalmente un material pesado, no siempre es así. Existe un tipo de hormigón que se caracteriza justo por lo contrario. Se denomina hormigón poroso o celular y se distingue por su ligereza. El hormigón poroso está constituido por una mezcla de cemento, arena, cal, agua y aire. La combinación de estos elementos favorece la formación de hidrógeno y, en consecuencia, de una especie de burbujas o poros que expanden la masa. Cuando se utiliza una espuma especial para formar estas burbujas, se habla de hormigón celular.
Fuente: Consumer



